Conducta desafiante en la población escolar

6 de septiembre de 2013

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A diario, observamos a los niños desafiar la autoridad. Pero, ¿cuándo es esto una conducta atípica?

La Academia Americana de Psiquiatría del Niño y el Adolescente destaca factores de riesgo como: desbalance químico en el cerebro, nutrición pobre, uno de los padres con bipolaridad, abuso de sustancias y alcoholismo en el hogar, historial de uno o ambos padres con la condición de conducta desafiante o trastornos de conducta, maltrato en el hogar, disciplina inconsistente, divorcio de los padres, pobreza y falta de supervisión en los hijos.

Por Dra. Nancy López

La conducta desafiante en los niños y adolescentes es observada a diario en diversos escenarios como en el hogar, la sala de clases y cuando los padres salen a disfrutar con sus hijos. Desafiar la autoridad es preocupante cuando la conducta es recurrente. El niño no asume responsabilidad de sus actos y culpa a otros de sus errores. Para efectos de este artículo utilizaremos la palabra niño, pero la condición se presenta también en adolescentes.

El nuevo Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Desórdenes Mentales, Quinta Edición de 2013, conocido por sus siglas DSM-5, clasifica la condición como Desorden Oposicional Desafiante. Se destaca en la conducta un patrón recurrente de coraje, humor irritable, argumentativo, desafiante y vindicativo (vengativo). El niño no quiere cumplir con las responsabilidades en la escuela y en el hogar. Discute con lo que representa la autoridad y culpa a otros de sus errores o problemas de conducta.

Es importante aclarar que, a diario, observamos a los niños desafiar la autoridad. El DSM-5 resalta que se considera atípico si se presentan al menos cuatro o más síntomas por un período de seis meses. Por ejemplo, en el área de argumentativo, incluye discusión frecuente y dificultad de cumplir con lo que le solicita el adulto, culpa a otros por sus errores, molesta de forma intencional y otros. También, el manual clínico considera atípico si la frecuencia sobrepasa lo que consideramos normal o típico de acuerdo con la edad, el género y la cultura.

Causas de la conducta oposicional desafiante

No existe una sola causa en la conducta desafiante. Investigaciones acentúan una combinación de factores de riesgo que inciden en la misma. Estos son: ambientales, psicológicos, genéticos, biológicos y familiares. La Academia Americana de Psiquiatría del Niño y el Adolescente destaca factores de riesgo como: desbalance químico en el cerebro, nutrición pobre, uno de los padres con bipolaridad, abuso de sustancias y alcoholismo en el hogar, historial de uno o ambos padres con la condición de conducta desafiante o trastornos de conducta, maltrato en el hogar, disciplina inconsistente, divorcio de los padres, pobreza y falta de supervisión en los hijos.

¿Qué puedo hacer si mi hijo presenta conducta desafiante?

La prevención es importante en esta condición. Antes de que sus hijos comiencen en la escuela, esos primeros años son cruciales para que los padres observen conductas atípicas en los niños. Se mencionan como ejemplo: rabietas recurrentes e inhabilidad de relacionarse con otros niños. Se les deben enseñar destrezas sociales para que ellos puedan manejar los conflictos y el coraje en forma positiva. Es decir, que las destrezas sociales permitan a nuestros niños a interactuar con sus pares y otros adultos.

Si tu hijo presenta conducta desafiante, debes visitar a un profesional de salud mental. Además de la evaluación psicológica, es importante realizarle una evaluación física con pruebas de laboratorio. Hay que descartar factores físicos que pueden propiciar que se presente la conducta atípica. La información provista por el niño, los padres y los maestros es bien importante. De esa forma, se tiene un cuadro más claro de la conducta. Hay veces que eventos estresantes afectan el comportamiento del niño. Por ejemplo, que el niño sea víctima de acoso escolar, la separación o el divorcio en los padres y otros. Es importante, también, identificar que existan condiciones simultáneas con la condición como depresión, ansiedad y desorden de atención con o sin hiperactividad.

Algunas alternativas para trabajar con la conducta desafiante

Padres:

* No critiques a tu hijo por decir la verdad. Escucha atentamente sus preocupaciones y deja que se exprese. La comunicación entre padres e hijos es bien importante.

* Si como padre o madre te expresas con palabras soeces a diario en el hogar, no esperes que tus hijos sean el mejor modelo. No podemos exigir lo que no damos.

* Destaca lo positivo en tu hijo, no lo critiques todo el tiempo.

* Busca soluciones, no te enfoques en los problemas del hogar.

* Comparte con tu hijo al menos 15 minutos diarios para desarrollar lazos de afectividad.

* No permitas que el trabajo, los problemas económicos y las responsabilidades diarias te separen de sus hijos. Controla tu conducta y no te desquites con los que no tienen que ver nada con tu situación.

* Si tienes problemas, ya sea económicos, en tu trabajo, maritales y consideras que son difíciles de resolver, busca ayuda. Hay un sinnúmero de excelentes profesionales en el área de salud mental que te pueden ayudar a buscar alternativas apropiadas a tu situación.

* Matricule a tu hijo en algún deporte de su preferencia. El ejercicio físico ayuda a controlar el coraje y el estado de ánimo porque estimula los neurotransmisores como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. Además de sentirse bien de sí mismo, obtienen un sentido de logro en el deporte.

Maestros:

* Modifica los pensamientos erróneos y negativos, desarrolla conductas aceptables. Por ejemplo, los maestros pueden usar contratos (acuerdo entre el estudiante y maestro) donde se escribe la meta, lo que se espera y la recompensa que el estudiante obtendrá por su comportamiento.

* Selecciona un cuento, una historia o una noticia del periódico para identificar los eventos importantes, los personajes y sus emociones. Los estudiantes describen las consecuencias de las acciones de dichos actos. Si tienes problema en la lectura, utiliza las historias en forma de audio. Esta actividad la puedes realizar con un vídeo seleccionado por los estudiantes.

* Desarrolla juegos en la sala de clases. De esa forma, el niño aprenderá a compartir de forma entretenida y a esperar su turno.

* Escucha a tus estudiantes, no los interrumpas hasta que terminen de expresarse en la clase. Eso no significa que vas a estar de acuerdo con sus opiniones. Un aspecto básico en toda comunicación es que el ser humano necesita que lo escuchen y lo atiendan.

* Acomoda la asignatura de acuerdo con el nivel del estudiante. Recuerda que un estudiante al que se le dificulta, por ejemplo, leer, se va a frustrar y puede presentar una conducta no apropiada.

* Enseña destrezas sociales en la sala de clases. Por ejemplo, que el estudiante pueda manejar su coraje, solucionar problemas y ser afirmativo o asertivo en una forma apropiada. Dialoga con el estudiante las estrategias que puede utilizar para aliviar su coraje.

En fin, un diagnóstico temprano ayuda al niño a trabajar con su conducta. De esa forma, se logra que utilice su potencial de forma positiva.

En el próximo artículo, que se publicará el viernes, 20 de septiembre, la doctora Nancy López escribirá sobre las inteligencias múltiples en los niños.

Por: Doctora Nancy López

catedrática del Recinto de Río Piedras, de la Universidad de Puerto Rico.

Para información, escribe a nlopez_speduc@yahoo.com.

 

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